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¡Ya empieza el cole!

7 Sep

Ya comienza el cole, no hay marcha atrás, el que todavía no lo tenga todo listo no tiene mucho tiempo para prepararse, volvemos otra vez a la batalla, al frío, a la rutina.

Pero para volver hay que hacer un desembolso importante, está muy bien esto de que por la educación de nuestros hijos lo que sea, pero en ocasiones me siento literalmente timada.

Para empezar hay que recalcar la arbitrariedad con la que cada colegio establece los libros de texto necesarios para llevar a cabo el curso, si ponemos como referencia primaria hay coles en los que se llegan a pedir unos 20 libros, y en otros 4 por que las demás materias las imparten con fichas. Y hablo dentro de la misma Comunidad Autónoma, que se supone, tienen el mismo programa.

Luego viene el nuevo formato de los libros, por que como el peso de las mochilas es perjudicial para los niños, en vez de plantear la posibilidad de pasearlos menos, las editoriales han visto el negocio y hacen un libro por trimestre, pero claro, la comodidad se paga y se paga en euros.

Por otro lado, y una de las cosas que peor me sienta es que los libros se han convertido en cuadernos.

Cuando yo estudiaba en el libro estaba la parte teórica explicada y al final de cada lección había unos ejercicios que hacía en un cuaderno dedicado a esa materia, por lo que el libro se quedaba limpio, de hecho no me dejaban pintar en un libro, eran para cuidarlos y que duraran todo lo posible.

Ahora los ejercicios se hacen en el libro, por lo que por mucho que lo cuiden ese libro ya no sirve para nadie más, así que aunque no cambien el proyecto y tengas alguien que pueda necesitarlo el libro se queda inservible.

Un tema que siempre me ha llamado mucho la atención de las editoriales es la facilidad para sacarse un nuevo libro de la manga, cogen el libro que ya tienen hecho, de la materia que sea, le añaden una foto, o la cambian de sitio o de tamaño y voilà ya hay libro nuevo, con nuevo ISBN y todo, y este caso lo he comprobado.

Luego llega el tema de los uniformes, y vuelvo a recordar mis tiempos, en mi época valía un polo blanco o un jersey azul o verde de pico, los podías comprar en cualquier sitio.

Pero ahora se ha puesto de moda poner el escudo del cole bordado en estas prendas, lo que supone que se reduce bastante los lugares en los que se pueden comprar y aumenta el precio.

Y no quiero entrar con el tema de material escolar, que yo creo que mis hijos salen de primaria con el material necesario para montar su propio negocio de papelería, que como están las cosas no lo descarto.

¡Así que con estas os deseo una muy feliz vuelta al cole!

P.D. Quisiera dejaros el texto de una nota informativa de un colegio, ya me contareis que os parece.

*   NOTA INFORMATIVA   – LIBROS DE TEXTO CURSO 2011-2011

Debido a un problema exclusivo de las editoriales y siguiendo un  criterio contrario a las recomendaciones enviadas por la Comunidad de Madrid a los centros escolares, las editoriales están cambiando los ISBN de los libros de texto correspondientes al curso 2011-2012, no los contenidos pero si el orden de los mismos, por ello este Instituto aceptará los libros de texto que se han utilizado en el curso 2010-2011, y cuya relación de libros está incluida en los sobres de matrícula de cada nivel educativo. No obstante en la página Web del centro aparecen todos los ISBN aceptados para cada una de las asignaturas en las que se ha producido estos cambios de libros.

Esto únicamente favorece a las editoriales que son las que desde su situación de poder y amparadas por las instituciones públicas no tienen ningún escrúpulo en actuar de esta manera, sin tener en cuenta la situación económica actual,  así como la labor que desempeña el AMPA  en el intercambio de libros, queda totalmente desprestigiada.

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De la obesidad

27 Jul

Cada vez hay más bombardeo publicitario para que nos conservemos de maravilla, para que no pasen los años por nosotras, para que tengamos cuerpos esculturales, pero prácticamente todo este arsenal va dirigido a las mujeres, sin embargo, hace bien poco se publicó un estudio que desvela que más de la mitad de los niños españoles sufren sobrepeso.

Este es un problema en el que, desde casa, se deberían tomar medidas, por que a la larga puede ser peligroso para ellos. No estoy hablando que mantengan una dieta estricta, de hecho creo, que salvo casos clínicos, no solo es un problema la alimentación que tienen, que lo es, si no también la escasa actividad física que realizan.

Cada vez es más habitual encontrarse con niños en el parque con videoconsolas, móviles y aparatos varios y en vez de estar corriendo, jugando al fútbol o al pañuelo, se quedan apalancados en un banco con una bolsa de patatas al lado o una coca cola, y eso en el caso de que bajen al parque. Y de esto los padres somos directamente responsables.

Ojo, no tengo nada en contra de los videojuegos o de escuchar música, pero si de que se haga sin control, y no solo por el tipo de juego o de música, si no por el tiempo que se emplea en esta tarea.

También creo que puede estar relacionado con la dichosa conciliación, por que la reducción de jornada no es interminable, y justo se acaba en edades complicadas para los niños, con ocho o nueve años, muchos pasan las tardes solos, son ellos los que deciden en que van a emplear su tiempo, y, claro, muchos se pasan las tardes tirados en el sofá y mejor si se acompaña con un refresco y unos ganchitos.

Tampoco tengo nada en contra ni de los sofás, ni de los refrescos, ni de los ganchitos, pero no creo que un niño deba abusar mucho de ninguno de los tres.

Otro factor que creo que es importante, es que dado, que los padres cada vez están más ausentes, tampoco tienen demasiado tiempo para cocinar en condiciones a diario, por lo que muchas veces se tira de comida preparada, fritos, o de comer fuera de casa, mucho más a menudo de lo recomendable.

Pero merece la pena un esfuerzo más y preparar comidas algo más sanas.

No creo que los niños deban estar a dieta, ni tampoco que no jueguen a videoconsolas, ni que no tomen refrescos, pero si que creo que son elementos que se han introducido en nuestras vidas mucho más habitualmente de lo deseable.

No hay nada mejor para combatir la obesidad, que comer bien, con lo que me refiero a comer con calidad, una dieta sana y de vez en cuando un bollo, un pastel, o un refresco y salir mucho, jugar mucho, hacer deporte, cualquiera vale. Además el deporte ayuda a que hagan nuevas relaciones, que conozcan a otros niños, así que a la par tiene más vida social.

Sé que estoy generalizando mucho, y que hay casos y casos y hay mil motivos, sé que hay padres que sí se preocupan y que ya sea por problemas médicos, nerviosos, de constitución, no tienen fácil esta tarea, pero también sé que en muchos casos falta esta preocupación.

Les cuidamos cuando estan enfermos, les curamos cuando tienen una herida, nos preocupamos por sus notas, por sus deberes, bien pues tampoco debemos  pasar si sufren obesidad, por que puede llegar a ser un problema.

las piscinas

3 Jul

Hace poco se publicó una noticia sobre que unos familiares habían agredido a un socorrista por que la niña de cinco años se había tirado a la piscina sin protección. Y dentro de nada, por desgracia, saldrán más noticias de niños ahogados en piscinas, sobre todo privadas.

Y es que las piscinas aparte de divertidas y de ayudarnos a soltar nuestras energías y las de los pequeños, son peligrosas, no nos podemos fiar.

Yo lo que suelo hacer es meterme con ellos y si, en ese momento, no me apetece me siento en la orilla a vigilar, eso y llevarles a natación durante el invierno, para asegurarme, no tanto de que sepan nadar con una técnica impecable, si no de que se saben defender en el agua, de que saben flotar por lo menos.

A parte de las recomendaciones cotidianas sobre protección solar, cortes de digestión y no exponerlos a sol durante las horas de más calor, mi recomendación principal es la de no perder de vista a nuestros hijos cuando hay una piscina cerca, por muy pequeña que esta sea.

Ya ha llegado el verano, y con él llegan peligros extras, y está claro que no podemos atarlos para que no les pase nada, pero si que hay que educarles en los peligros, explicarles que les puede pasar y estar vigilantes.

Lo mismo pasa con las bicis, monopatines, patinetes y todos los vehículos sin motor. cada vez hay más coches y hay que estar al tanto de cada cruce por el que vamos a pasar.

No sé como lo hago, pero es llegar el verano y me salen ojos en la espalda, por que además los niños tienen un don especial para que, en los momentos en los que parece que nada les puede pasar, ellos se buscan las vueltas para desafiar todas las leyes físicas de este planeta desde la de la gravedad hasta la de la relatividad y hacerte dudar de su existencia.

Por que con ellos todas las precauciones son pocas, dejándoles siempre que investiguen el mundo, que se pongan a prueba a sí mismos, pero con el corazón en un puño.

Mentiras

28 Jun

Las mentiras, son una de las cosas que peor me sientan, están mal, de eso no cabe duda.

No me gusta que nadie me mienta, considerando las mentiras en cosas importantes, tampoco pido que me digan que no les gusta como voy o como tengo el pelo. Mucho menos me gusta que mis hijos me mientan y procuro hacérselo entender, intento que entiendan lo malo que es mentir y que tiene consecuencias.

Pero no me gusta menos mentir yo, creo que hay temas difíciles de enfocar, tipo sexo, teoría de la evolución, la guerra, la vida y la muerte o todos aquellos temas que resultan quizás demasiado complejos para ellos, dependiendo de la edad, así que con esos temas lo que hago es adaptarlos, pero no mentir.

El otro día me encontré a una madre que espera su segundo hijo, que le dijo a  la hija que ya tiene de 5 años que para tener hijos las mamas se van a la farmacia, compran una pastilla y así se quedan embarazadas, me sorprendió muchísimo ¿Es necesario contar ese cuento chino? ¿A fin de qué?

No discuto en que hay que obviar ciertas partes, en este tema como en muchos otros, pero llegar a esto me parece absurdo.

Me da la sensación de que hay veces en las que tratamos a nuestros hijos como si fueran tontos, y no lo son, no son adultos desde luego, y creo que está bien simplificar las explicaciones, pero de ahí a mentir de esa manera hay un mundo.

A medida que van creciendo puedes ir ampliando la información, por que hay cosas que no son fáciles explicar que requieren de ciertos conocimientos más complejos o en los que hay que tener cierta base de conocimientos a los que todavía, por edad y nivel de comprensión no tienen acceso. Pero creo que hay otros temas en los que somos los padres los que no estamos preparados para enfocarlos y muchas veces optamos por evasivas o mentiras en vez de hacer las cosas más sencillas.

Una cosa es que los niños crean en hadas y mundos imaginarios o que Superman existe y otra es que cuando te hacen una pregunta a la que ellos no encuentran respuesta abuses de su credulidad para contarles cualquier cosa.

Si una pregunta te sorprende en ese momento y no encuentras la respuesta, siempre puedes recapacitarla y explicárselo más tarde, cuando ya estés preparado y tranquilo.

Si lo que quiero conseguir es una relación de confianza con mis hijos y enseñarles que pueden confiar en sus padres, no creo que la mejor manera de empezar esa relación sea mintiendo, sobre todo en cosas en las que no hace falta.

De la tele

23 Jun

La televisión  de hoy se ha convertido en un aparato casi de primera necesidad, rara es la casa dónde no haya una o más, sin embargo no hacemos más que quejarnos de ella, de su contenido a ciertas horas, de los programas basura, del uso de temas y lenguaje inapropiado en horario protegido…

Cada vez se oye más que los críos saben quien es Belén Esteban, pero desconocen a personajes relevantes de la historia o de la vida actual.

No voy a ser yo la que defienda a estos programas, pero sinceramente supongo que alguna responsabilidad es de los padres, con no ponerlos hay suficiente, por que ya no es que emitan muchas otras cosas, es que además ¡tiene un botón para apagarla!

Cada vez hay más estudios sobre las horas que pasan los niños delante de la tele, sobre lo perjudicial que puede ser, cada vez hay más información de todo ¿Por qué no la usamos?

Además este problema no es que mejore mucho con los canales infantiles, dónde repiten hasta la saciedad las series de dibujos, pero no se molestan en hacer o emitir buenos programas infantiles, algo de cultura, música o concursos de calidad, desde luego es más fácil y barato repetir y tratar a los niños como idiotas, bueno a los niños y a los adultos.

Tampoco quiero renegar de la tele, es como todo, en su justa medida es un buen instrumento, pero hay que usarla con mesura, con responsabilidad, todos sabemos lo que hay, tampoco engañan a nadie que no quiera, pero si que hay que saber quién tiene el mando en este tema, yo elijo qué canal pongo, qué les dejo ver, por que tampoco valen todos los dibujos, la verdad, y elijo cuando se acaba. Hay mil cosas que pueden hacer.

A mi me gusta ver y conocer que ven mis hijos, si es adecuado, si lo pueden entender, de momento no queda otra por que no estoy por la labor de fiarme de los programadores, ni de aparcarlos ahí para que estén callados y quietos, la tele no es una niñera.

Así que desde aquí, mi consejo es que vean la tele, pero lo justo, y que sepamos siempre que están viendo, por que por desgracia, sea la hora que sea no te puedes fiar de ella.

Fin de curso

21 Jun

Después de mi experiencia durante estos últimos días de colegio hoy quiero hablaros sobre las fiestas de fin de curso, dónde los niños intentan sacar lo mejor de sí mismos y se esfuerzan al máximo para cumplir con su papel, pero lo que me llama la atención de estas fechas es el comportamiento de algunos padres.

Les entiendo perfectamente, todos vamos a ver lo mismo, a nuestros hijos, y queremos verles bien, en primera fila si puede ser, y también queremos si se puede que ellos nos vean a nosotros, que sepan que estamos ahí.

El problema viene cuando se nos olvida que no somos los únicos, que hay más gente y de repente nos convertimos en bestias, de repente nos parecemos demasiado a las chicas que salen en la tele esperando ver a su ídolo, y eso ya a ciertas edades es ridículo, bochornoso y egoísta.

En la de mi hijo mayor, en cuanto abrieron las puertas las madres salieron corriendo para dentro, lo peor, es que no solo querían coger un par de sitios, si no filas enteras de asientos vacías para ellas, su familia, otras madres amigas y sus familias también.

Sinceramente, menos mal que los niños estaban dentro y no presenciaron esta lucha sin cuartel para entrar en el salón de actos, por que a mí me habría dado vergüenza.

En la guardería de mi hijo lo que hacen es dar entradas, una por cada niño, válidas para dos adultos y los hermanos, así se ahorran a bastante gente, que lo vean en video.

Pero es que la cosa no se queda ahí, después de conseguir entrar todos y más o menos colocarnos, llega el momento en que somos incapaces de callarnos, por lo que desde el escenario tienen que pedir silencio, ¡como si no supiéramos lo que tenemos que hacer!, pero no contentos con ello, se conoce que echamos de menos que nos llamen la atención en el cole, en plena obra algunas madres se ponen a llamar y a saludar a sus hijos, vamos, para que no pierdan la concentración, pero es aún peor si ya sus hijos no están en el escenario o han terminado, unos directamente se van, sin preocuparles demasiado si el de al lado si que está viendo a su hijo, y a otros se les acaban los motivos para quedarse callados.

Bueno, lo mejor, sin duda, los niños, maravillosos, bailaron, cantaron, teatrillo en inglés ¡fenomenal! aunque me tocó verlo de lejos, la cámara tiene zoom, así que no hay problema, estoy tranquila porqué se que me he comportado, que nos lo hemos pasado genial y que todos hemos disfrutado de este día.

¡Bien por ellos!

Los ejemplos arrastran

14 Jun

Hoy quiero hablaros sobre la vida de nuestros hijos, sobre todo cuando empiezan a ir cole, desde ese momento su vida se convierte en una competición, quieren ser los mejores, caer bien, sacar las mejores notas, ser el más divertido de los recreos, etc. Pero la cosa no acaba ahí, por la tarde, en el parque, sigue la lucha, convencer a los demás de que jueguen a lo que ellos quieren, el juguete que ha traído otro niño, que por supuesto es súper chulo y lo queremos, ver quien salta desde más alto…

Me parece una vida muy estresante, pero hay que reconocer que todos lo hemos hecho, forma parte del desarrollo de su personalidad, se están buscando así mismos, creándose una identidad y es una tarea ardua y difícil, y aunque todos hagan las mismas cosas, o muy parecidas, a medida que crecen van saliendo las diferencias individuales, los hay más pasotas, más cabezotas, más tranquilos, más nerviosos…

Pero llegados a este punto creo que nuestra tarea como padres es ofrecerles un entorno dónde se puedan relajar todo lo posible, y no me refiero a comprarle el juguetito de turno para que no proteste, si no enseñarles a no ser pequeños tiranos, egoístas, nuestra tarea es en enseñarles a compartir, el respeto por los demás, que no son más ni, por supuesto, menos que nadie.

La competencia está bien, pero creo que tampoco tenemos que fomentarla, no es nuestra lucha, ni tenemos que formar parte de ella. He llegado a ver a madres más preocupadas por las notas de los demás que por las de sus propios hijos. ¿Es eso lo queremos  que perciban? Parece que además de lo que ya ellos se presionan, nosotros vamos a estar comparándole, lo que les hace más cruda la lucha. A veces tengo la sensación de que algunos no quieren niños normales, quieren niños perfectos, bien pues siento decir que eso no es posible, creo que se consigue un ambiente más sano, más agradable si asumimos como son, si nos molestamos en escucharles, si con nosotros no tienen que competir e intentamos, en la medida de nuestras posibilidades, que empiecen a sentirse seguros de sí mismos.

Tampoco podemos olvidar que, de momento, somos su ejemplo, somos el espejo en que se miran, si sus padres demuestran su amor, aprenderán a amar, si sus padres comparten, aprenderán a compartir y si reconocemos nuestros errores y pedimos perdón por lo que hagamos mal, a ellos les costará menos reconocer los suyos, todos nos equivocamos, y deben saber que no pasa nada por asumir nuestro error. Nuestra manera de comportarnos es fundamental, es nuestra responsabilidad y tenemos que tener claro qué es lo que queremos transmitirles y llevarlo a cabo, lo que no es nada fácil, y más de una vez tendremos que contener nuestros impulsos, pero sabiendo que es por una causa mayor que nosotros mismos.  Como diría mi padre (aunque no sé de quién será) las palabras conmueven pero los ejemplos arrastran.

Recordar

9 Jun

Hablamos en diferentes idiomas, o esa es la impresión que me da muchos días, pero tiene que ser eso, seguro, no encuentro otra explicación, bueno también puede ser que hable en otra frecuencia y no me oigan…no lo sé ¡No me entienden!

Lo que sé es que hay veces que me cuesta sangre, sudor y lágrimas que me hagan caso, pero no hablo de cosas complejas como construir algo, o drenar un lago, me refiero a casos un poco más sencillos, como calzarse, ir a cenar, irse a la cama, ponerse el pijama…

He de reconocer que, en ocasiones, agotan mi paciencia, y en vez de contar hasta tres, o diez o cien, me da por pensar que tienen que entender que estoy cansada, que tengo prisa por hacer las tareas domésticas, la cena, los baños o que tienen que tener en consideración que no pueden hacer ruido porque papá ha tenido turno de noche y está durmiendo, no se les puede olvidar. Mi marido en ocasiones, cuando están jugando, y ya sabemos como juegan algunas veces, (corren, gritan, se persiguen….), les empieza a regañar, no os dais cuenta de esto o lo otro, de pronto se para, recapacita y les esgrime, en tono de broma ¡parecéis niños! Da media vuelta y se va.

Llevamos un ritmo de vida tan frenético que de verdad a veces nos olvidamos de qué sí que son niños, de que tienen mucha energía que tienen que exteriorizar de alguna manera, tienen que aprender, jugar, correr, gritar… a veces es desquiciante, pero casi es su obligación, si no lo hacen ahora ¿Cuándo lo van a hacer?

A los niños hay que empezar a enséñales y educarles desde el principio, claro, eso es fundamental, pero no podemos esperar de ellos que se comporten como adultos, si hay alguien que se tiene que poner en el lugar del otro, en este caso son los padres, solo tenemos que recordar cuando nosotros éramos pequeños, nosotros sí que hemos pasado por eso, sabemos lo mal que sienta que te manden a la cama, o que te interrumpan el juego para comer, o no poder gritar por la casa, solo hace falta tirar de memoria.

He de reconocer que no hablamos diferentes idiomas, pero somos nosotros los que a veces lo cambiamos, por que  a veces, nos empeñamos en cosas absurdas, sin ponernos en su lugar, y sé que eso está mal, lo sé, pero hay días en los que me cuesta recordarlo, tanto, como a ellos recordar que su padre duerme.

¿Dónde están las ayudas?

7 Jun

Vivimos en un país en el que, siendo realistas, no se ayuda lo suficiente a las familias, ni en conciliación, ni en permisos por maternidad o paternidad, ni en educación.

Ya me parecían ridículas las 16 semanas de baja, los 100 euros de madre trabajadora para hijos menores de tres años, o las becas para libros o comedor, que además son complicadísimas de conseguir.

Hoy me voy a centrar en las ayudas económicas ya que la crisis solo ha venido a empeorar esta situación.

A partir de enero se dejó de dar la ayuda de 2.500 euros por nacimiento, ahora, en Madrid las becas para libros y material escolar se han suprimido en los tres cursos de infantil, para primaria han reducido su cuantía y para secundaria se ha congelado, al igual que las becas de comedor. Y en la Generalitat de Catalunya se ha eliminado la ayuda universal a familias con hijos de0 a3 años, además de la prestación a familias numerosas y monoparentales.

Me gustaría aclarar que no soy de las que piensa que le Estado nos tenga que pagar las cosas, pero la situación actual me parece preocupante, muchos padres y madres, debido a esta crisis han perdido el puesto de trabajo y los que todavía tenemos trabajo hemos perdido poder adquisitivo, todo es más caro, por lo que cada vez es más complicado llegar a fin de mes.

Quizás estas ayudas sean más necesarias que nunca.

A las becas, ni siquiera las considero una ayuda a las familias, ya que la mayoría de las familias no las reciben, para que te otorguen una beca hay que cumplir unos requisitos mínimos que, gracias a Dios, la mayoría de las familias supera, lo que no quiere decir que no las necesiten o que les sea fácil pagar todos los gastos que acarrea la compra de libros o el comedor.

Y ya no solo por las cuestiones antes mencionadas, sino porque los niños son el futuro, son los trabajadores del mañana, habría que fomentar la natalidad, la educación, la familia por que es una inversión en el futuro del país.

Hace poco en una tertulia radiofónica escuche que dentro de treinta o cuarenta años no habrá mano de obra suficiente en España, lo primero que pensé es que no me extraña nada. Si ya es díficil criar a los hijos, la verdad es que el entorno no ayuda nada, tener hijos es casi un lujo.

Personalmente conozco muchas mujeres a las que les gustaría tener hijos, pero les supone tal complicación que prefieren ir retrasando ese momento, debido a la inestabilidad laboral y la falta de ayudas enfocadas en este sentido.

Espero que los diferentes gobiernos que vengan recapaciten sobre esta situación y hagan algo.

Me gustaría conocer vuestra opinión y saber como está el tema en vuestras comunidades.

Gracias.

Educación por puntos

5 Jun

Desde hace unos años se ha venido popularizando, gracias a un programa de televisión, una forma de educación basándose en un programa de puntos en el que se establecen las conductas deseadas para cada día y a medida que el niño las cumple se le van colocando pegatinas, cruces o lo que sea,  y si consigue todas se le otorgará una recompensa ya sea material o llevarle a algún sitio especial o algo con que los padres puedan chantajear a la criatura.

Este método se nos presenta como la panacea de la educación, quién haya visto alguna vez el programa verá que todo se arregla con el mismo método, y que al cabo de un tiempo, días, el niño se convierte en un pequeño autómata cuyo objetivo es conseguir todos los puntos para lograr una recompensa al final del día o la semana.

Los niños no nacen con las normas grabadas y no podemos pretender que sean perfectos, es un esfuerzo constante, diario y a través de los años.

En mi opinión y experiencia la educación se imparte desde el principio, a medida que crecen las normas van cambiando, se van haciendo más complejas, van adquiriendo responsabilidades, cada vez más, a medida que crecen, conforme a su edad y su capacidad para interiorizarlas.

Pero sobre todo hay que conocer a nuestros hijos, ponernos en su lugar, cuando hay algún problema evaluar por qué se produce y qué se puede hacer para arreglarlo, hay que tener una comunicación constante con ellos, intentar comprenderlos y nunca pensar que lo que les puede pasar o preocupar es una tontería.

Yo, personalmente, no creo en un método que vale para todo y todos, que convierte a padres en tiranos y en niños en egoístas que van a cumplir con las normas siempre y cuando haya un premio al final.

Por contra pienso que esta forma de actuación si podría ser útil para problemas concretos, niños concretos y conductas concretas.

Pero es solo mi opinión.

¿Habeis usado alguna vez este método? ¿Qué opinais de él?